Marguerite Duras

No habrá otra cosa que eso, la demanda será tal que no habrá mas que respuestas, todos los textos serán respuestas en resumen. Yo creo que el hombre será literalmente ahogado en la información, en una información constante.

Sobre su cuerpo, sobre su devenir corporal, sobre su salud, sobre su vida familiar, sobre su salario, sobre su tiempo libre. No esta lejos de la pesadilla. No habrá mas personas para leer. Ellos miraran la televisión, habrá de televisores por todos lados, en la cocina, en el baño, en las oficinas, en las calles; Donde estaremos? Mientras miramos la televisión donde estamos? No estamos solos.

No viajaremos mas, no valdrá mas la pena viajar. Cuando uno puede hacer la vuelta al mundo en ocho días o quince días, por qué hacerlo? En el viaje hay el tiempo del viaje. No es ver rápido, es ver y vivir al mismo tiempo. Vivir del viaje; no será mas posible. Todo será taponado. Todo será ocupado.

Quedara el mar por lo menos. Los océanos. Y la lectura. La gente va redescubrir eso. Un hombre un día leerá. Todo recomenzara. Repasaremos de nuevo por la gratuidad. Es decir que las respuestas en ese momento, serán menos escuchadas. Eso comenzara así, por una indisciplina, un riesgo tomado por el hombre para si mismo. Un día él será solo de nuevo con su malestar y su alegría, pero que le vendrán de el mismo.

Quizá que aquellos que se extraigan de ese paso serán los héroes del avenir, es muy posible. Esperemos que habrá aun.

Yo me acuerdo haber leído en un libro; un libro de un autor alemán de entre dos guerras, yo me acuerdo del titulo, El ultimo civil, de Ernst Glaeser, eso, yo había leído eso, que cuando la libertad habrá abandonado el mundo, quedara siempre un hombre para soñarla.

«Yo creo que eso ha comenzado ya».

Traducción al español: Ps.Gustavo Vignoli