El ser hablante tiene un cuerpo sexuado y esta inmerso en un mundo de lenguaje; elementos heterogéneos entre sí. ¿Qué tiene que ver una palabra con un órgano, o con un cuerpo en la naturaleza? Absolutamente nada.

Esta convivencia obligada de dos campos heterogéneos implica una necesaria operación de anudamiento, condición de existencia de ambos.

Hay cuerpo-y no puro organismo, si está anudado al campo del lenguaje. Hay lenguaje, y no meros ruidos, porque hay un cuerpo en donde algunos significantes resuenan de forma privilegiada marcando trayectos en los bordes corporales.

Cuerpo y lenguaje se agujerean mutuamente. No todo lo que acontece en el cuerpo puede ser puesto en palabra. Por la misma razón el campo del lenguaje queda, simultáneamente, marcado por una falta. Cuando, en un momento de enamoramiento, en la lengua común se dice lo veo y siento mariposas en el estómago, hay cierto efecto de poesía que anuda la mirada, un órgano y un afecto.

Se eleva un fragmento de organismo a la categoría de localizador de emoción.

 

Sobredeterminación y Operación

¿Qué es lo que se anuda en la constitución subjetiva?: el goce del viviente, la imagen especular y la lengua. Esta operación interesó al psicoanálisis desde sus comienzos. La pregunta es ¿Cómo se inviste una representación?.

¿Cómo es que un significante tiene efectos libidinales?. ¿Cómo se conectan el goce pulsional y el sentido?.

En Freud, el síntoma con su caras de satisfacción auto erótica y de representación, es soldadura entre la empresa auto erótica destinada a ganar placer y las representaciones-deseo tomadas del círculo del amor de objeto.

La sutura es anudamiento entre el goce del cuerpo y el campo del Otro. La pulsión sólo se satisface en la zona erógena tras el paso por las representaciones tomadas del Otro. Freud cita a Theodor Fontane para decir que entre el goce auto erótico y el campo de la representación eso no anda sin construcciones auxiliares.

Síntoma, fantasía, pulsión. Lacan señaló la función de nudo de ciertos conceptos y sus consecuencias clínicas, mucho antes de internarse en el nudo borromeo.

Primero tomó anudamiento como sobredeterminación, cuando se refirió al complejo freudiano,el estadío del espejo, el falo, la castración, la angustia; para pasar al anudamiento como operación en relación con el fantasma, alienación – separación, semblante, síntoma, sinthome.

El anudamiento-sobredeterminación es conceptual: varias vías convergen en un concepto. El anudamiento-operación es del orden de la insondable decisión del ser, un acto que tiene incidencia sobre el cuerpo,el goce,la relación con la lengua y con el partenaire. Un nombre de esa operación es suplencia.

 

El anudamiento como suplencia 

Para el Lacan de los ´50,el lenguaje como tal preexiste al sujeto y el problema del anudamiento sólo se presenta como reparación de un error en la estructura. Acorde con su conceptualización del Otro bajo la modalidad del todo y la excepción, la función del Significante del Nombre del padre es ordenadora: nombra el deseo de la madre como deseo del falo e inscribe al sujeto en la ley del deseo.

La clínica de las psicosis se presenta como un déficit de la función paterna y dos operaciones vienen a anudar lo fallido en la estructura: la identificación imaginaria y la metáfora delirante. El anudamiento es aquí un procedimiento de suplencia, una cirugía de parche propio de la psicosis en contra de la desintegración simbólica y la fragmentación corporal.

Es un intento de puesta a punto de la asunción de la imagen y de la función de la palabra. Pero simultáneamente con la promoción del Nombre del padre, Lacan alerta sobre su declinación en curso en tanto se funda en la relatividad sociológica ligado a la aventura de la familia paternalista.

En los´70,ante la verificación de dicha declinación manifiesta en los cambios sociales, el déficit de la función del padre se generaliza. Correlativamente, la suplencia como construcción auxiliar para anudar cuerpo, imagen y lengua también se  generaliza.

Esos tres registros convergen en un vacío, un no hay. No hay imagen totalizadora del cuerpo, no hay significante que diga todo el goce y menos aún el goce del cuerpo de otro sexo, por esto mismo el goce siempre es parcial.

No hay relación sexual; quiere decir que en el punto de convergencia encontramos un vacío de goce y que a ese lugar debe venir una suplencia como respuesta.

Este vacío aloja al objeto perdido freudiano y al objeto a de Lacan. El a es tanto el vacío de goce mismo, como el plus de goce es decir, el recuperador de algo de ese goce perdido. Cualquier objeto, natural o cultural, puede venir a ese lugar.

Por qué no tomar entonces a los anudamientos como un saber hacer con el vacío?. Es este un uso posible del concepto de sinthome: un saber hacer con el vacío sirviéndose del semblante.

¿Y qué es la práctica analítica sino el tratamiento de lo real por medio del anudamiento transferencial?. La clínica bajo transferencia muestra que el objeto a es el operador del anudamiento analizante-analista. Es el pivote del lazo entre el goce auto erótico del síntoma y el partenaire, en tanto el sujeto busca ese objeto supuestamente perdido en
el Otro.

 

Anudamiento con el partenaire

Elige como compañera a X. Porque porta ciertos rasgos que le gustan y le atraen sexualmente. Pero sobre todo porque uno de esos rasgos consiste en ser la portadora de un objeto que calma su angustia y le da seguridad.

Diez años después, durante su análisis, Y no soporta más esa relación. X se le ha vuelto aburrida, poco atractiva. Aparece el desamor. ¿Qué ha pasado?.

El objeto que calmaba su angustia, que ocupaba el lugar del vacío, ya no le sirve. Ahora ha inventado un nuevo modo de arreglárselas con el vacío a través de un lugar en una comunidad profesional y una nueva mujer. Un nuevo modo de hacer con el vacío. Su primera relación fue con su partenaire-síntoma, que incluía algo sufriente y mortífero. La actual, con su partenaire-sinthome, se orienta a vivir lo mejor posible.

 

Gustavo Stiglitz